Eva Lázaro es abogada en el Centro Asesor de la Mujer (CAM) de Gijón y participó en la jornada del día 25 de Noviembre organizada por la Secretaría de Mujer y Cultura de CCOO de Asturias.
En éste café que nos tomamos, responde a preguntas que formularon distintas personas asistentes a la jornada y a la vez nos permite conocer un poco mejor a ésta mujer que, en su día a día, trabaja para mejorar la información, asegurar el asesoramiento y por lo tanto a favorecer la autonomía en la toma de decisiones de muchas mujeres y muchas en situaciones muy vulnerables y críticas. Es por tanto un gran empeño y una gran labor.
Los Centros Asesores de la Mujer se configuran como un servicio específico de atención a las mujeres víctimas de violencia de género. Tienen como finalidad el contribuir a que las mujeres tomen conciencia de sus derechos y los ejerciten, contribuyendo de esta forma a hacer efectivo el principio de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.
La principal función es el SERVICIO DE INFORMACIÓN Y ASESORAMIENTO JURÍDICO de carácter gratuito, destinado todas las mujeres con independencia de su situación económica. Otra función que hacemos los Centros Asesores es el SEGUIMIENTO DE LAS ORDENES DE PROTECCIÓN adoptadas dentro de su ámbito territorial al objeto de poner a disposición de todas las mujeres que disfruten de orden de protección, del DERECHO A LA ASISTENCIA SOCIAL INTEGRAL, reconocida en el art. 19 de la Ley Integral, y que va desde el derecho de información, asesoramiento jurídico, asistencia letrada, asistencia psicológica y apoyo social.
¿En qué consiste tú trabajo?
En informar a las mujeres jurídicamente sobre temas de derecho de familia (separaciones, divorcios, uniones de hecho), derecho penal (todo lo relacionado con la violencia de género e impago de pensiones) y derecho laboral (discriminación en el trabajo por razón de sexo, permiso de maternidad, paternidad y medidas de conciliación). En materia de violencia de género, además de la información jurídica, realizamos el seguimiento de las ordenes de protección, informando a la mujer de los recursos disponibles según su situación personal, realizando el seguimiento de las medidas que se van poniendo en marcha por las distintas administraciones públicas, hasta su completa recuperación integral.

